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LEE SOBRE EL COMIENZO DEL VAMPIRISMO Y MAS ABAJO LEE SOBRE CLANES VAMPIRICAS, SOBRE SUS PODERES "DISCIPLINAS" Y OBTEN UN DICCIONARIO VAMPIRICO PARA ENTENDER TODO MEJOR
EL COMIENZO VAMPIRICO
VISITA ESTA PAGINA Y LEE SOBRE LOS CLANES VAMPIRICOS http://ar.geocities.com/clan_dark_moon/clanes.html
VISITA ESTA PAGINA PARA OBTENER UN DICCIONARIO VAMPIRICO. http://condenaeterna.iespana.es/condenaeterna/diccionario.htm
VISITA ESTA PAGINA Y LEE SOBRE PODERES VAMPIRICOS "DISCIPLINAS". http://www.geocities.com/bigbadrat/disciplinas.html
Sueño los primeros tiempos
De la más larga memoria.
Canto los primeros tiempos
De todos más viejo Padre.
5 Canto los primeros tiempos
Y el claro amanecer
De toda la Oscuridad.
En Nod, donde la luz
Del ParaÃÂso alumbra
10 El azabache nocturno
Y gotas de nuestros padres
Mojan y ablandan el suelo.
De nos, todos y cada uno,
Decidimos poder como
15 Quisiéramos vivir y
Coger nuestros alimentos
De las entrañas de la tierra.
Yo, primogénito CaÃÂn,
Con útiles puntiagudos,
20 Planté semillas oscuras,
Las regué dentro de la tierra,
Las cuidé, las vi crecer.
Él, segundogénito Abel,
Cuidó de los animales,
25 Ayudó en sus sangrientos
Partos, los alimentó,
Y también los vio crecer.
Yo lo amaba, a mi hermano.
Él, él era el más brillante,
30 El más dulce, el más fuerte.
Él era la prima parte
De toda mÃÂa alegrÃÂa.
Entonces, en un dÃÂa
De abril, nuestro Padre dijo:
35 "CaÃÂn, Abel, un regalo
A Aquél en lo Alto debéis
Hacer, un sacrificio -
Un don de la prima parte
De todo cuanto tenéis".
40 Yo, primogénito CaÃÂn,
Recolecté tiernos brotes,
Y los frutos más brillantes,
Y la yerba más fresca.
Y él, segundogénito Abel,
45 Sacrificó el más joven,
El más fuerte, el más tierno
De todos sus animales.
Sobre el altar de nuestro Padre
Posamos los sacrificios
50 Y prendimos fuego so ellos,
Y el humo se los llevó
Hacia Aquél en lo Alto.
El sacrificio de Abel,
Segundogénito, olió
55 Dulce a Aquél en lo Alto,
Y Abel fue bendecido.
Yo, primogénito CaÃÂn,
Fui golpeado desde lo lejos
Por una severa palabra
60 Y una maldición, pues indigno
Resultó mi sacrificio.
Miré el sacrificio de Abel,
TodavÃÂa humeante,
La carne, la sangre.
65 Lloré, me tapé los ojos,
Oré de dÃÂa y de noche.
Y cuando nuestro Padre dijo:
"El tiempo del sacrificio
Ha llegado ya de nuevo".
70 Y Abel condujo su más joven,
Su más tierno, más amado
Hacia el fuego sacrificial.
Yo no llevé mi más joven,
Mi más tierno, pues sabÃÂa
75 Que Aquél en lo Alto
De ningún modo los querrÃÂa.
Y mi hermano, querido Abel,
Me dijo: "CaÃÂn, no has traÃÂdo
Un sacrificio, un regalo
80 De la prima parte de
Tu alegrÃÂa, para quemarlo
En la ara de Aquél en lo Alto".
Yo lloré lágrimas de amor
Cuando, con mis útiles
85 Puntiagudos, sacrifiqué
Aquello que era la parte
Primera de mi alegrÃÂa,
Mi hermano.
Y la Sangre de Abel
90 Cubrió el altar, y olÃÂa
Dulce mientras ardÃÂa.
Pero mi Padre dijo:
"Maldito estás, CaÃÂn,
Quien mataste a tu hermano.
95 Como yo fui expulsado,
Asàlo serás tú".
Y Él me exilió
A vagar en la oscuridad,
La tierra de Nod.
100 Me precipité en la Oscuridad.
No vi ninguna luz
Y estaba asustado.
Y solo
La llegada de Lilith
Estaba solo en la oscuridad
Y mi hambre creció.
Estaba solo en la oscuridad
Y mi frÃÂo creció.
5 Estaba solo en la oscuridad
Y lloré.
Vino entonces a mÃÂ,
Una voz suave, dulce,
Palabras de socorro,
10 Palabras de consuelo.
Una mujer, oscura
Y hermosa, con sus ojos
Cortando la oscuridad,
Vino entonces a mÃÂ.
15 “Conozco tu historia,
CaÃÂn de Nodâ€Â, me dijo,
Sonriendo.
“Estás hambriento ¡Ven!
Tengo comida.
20 Tienes frÃÂo ¡Ven!
Tengo ropas.
Estás triste ¡Ven!
Tengo consueloâ€Â.
“¿Quién podrÃÂa consolar
25 Alguien tan maldito como yo?
¿Quién me vestirÃÂa?
¿Quién me alimentarÃÂa?â€Â
“Soy la primera esposa
De tu padre, quien discutió
30 Con Aquél en lo Alto
Y obtuvo la Libertad
En la Oscuridad.
Yo soy Lilith.
Una vez, tuve frÃÂo,
35 Y no hubo calor para mÃÂ.
Una vez, tuve hambre,
Y no hubo comida para mÃÂ.
Una vez, estuve triste,
Y no hubo consuelo para mÃÂâ€Â.
40 Con ella me llevó,
Me alimentó y me vistió.
Y en sus brazos,
Encontré consuelo.
Lloré hasta que la sangre
45 Goteaba desde mis ojos.
Y ella con sus besos
Las llevó lejos.
La magia de Lilith
Moré en la Casa de Lilith
Por un tiempo. Y pregunté:
“Desde la Oscuridad,
¿Cómo construiste
5 este lugar,
Cómo pudiste tejer
Estas ropas,
Cómo pudiste cultivar
Esta comida?â€Â
10 Y Lilith sonrió y dijo:
“No como tú, estoy Despierta.
Veo los Peligros que giran
A tu alrededor.
Creo lo que necesito
15 Mediante el Poderâ€Â
“Despiértame entonces, Lilithâ€Â
Dije. “Necesito tener
Este poder. Entonces,
Podré tejer mis ropas,
20 Cultivar mi comida,
Construir mi propia Casaâ€Â.
La preocupación tiñó
El rostro de Lilith. Y dijo:
“Ignoro lo que el Despertar
25 Hará para ti, pues tú
Estás realmente Maldito
Por tu Padre.
PodrÃÂas morir, podrÃÂas
Cambiar para siempreâ€Â.
30 Y CaÃÂn dÃÂjole a esto:
“Incluso entonces,
Una vida sin Poder
No serÃÂa realmente vida.
MorirÃÂa sin tus dones.
35 No viviré como tu Esclavoâ€Â.
Lilith me amaba,
Y yo lo sabÃÂa;
HarÃÂa lo que le pedÃÂ,
Aunque no lo deseara.
40 Y fue entonces cuando Lilith,
La de ojos brillantes,
Me Despertó.
Se cortó con un cuchillo,
Y sangró para mÃÂ.
45 Bebàdel cuenco. Era dulce.
Entonces caàal Abismo.
Caàpara siempre,
Cayendo en la más profunda
Oscuridad.
La tentación de CaÃÂn
Y desde la Oscuridad
Vino una luz brillante -
Fuego en medio la noche.
Y el arcángel Miguel
5 Se reveló ante mÃÂ.
Yo no tenÃÂa miedo.
Pregunté qué deseaba.
Miguel, General del Cielo,
Custodio de la llama sagrada,
10 Me habló con estas palabras:
“Hijo de Adán. Hijo de Eva,
Tu crimen es grande,
Pero también es grande
La compasión de mi Padre.
15 ¿No te arrepentirás
Del mal que has hecho,
Y dejar que Su compasión
Te limpie y purifique?â€Â
Y yo respondàa Miguel:
20 “No por la gracia de [Aquél en lo Alto],
Sino por la mÃÂa propia
Viviré, con mi soberbiaâ€Â.
Miguel asàme maldijo:
“Entonces, mientras camines
25 Por esta tierra,
Tu y tus hijos temeréis
Mi llama viviente,
Que morderá profundo
Y saborear vuestra carneâ€Â.
30 Y por la mañana,
Vino Rafael, con alas
Cargadas de inocencia,
Luz sobre el horizonte,
El conductor del Sol,
35 El guarda del Este.
Rafael habló, diciendo:
“CaÃÂn, hijo de Adán,
Hijo de Eva,
Tu hermano Abel.
40 Te perdona tus pecados.
¿No te arrepentirás
Y aceptarás la redención
Del Todopoderoso?â€Â
Yo respondàa Rafael:
45 “No por el perdón de Abel,
Sino por el mÃÂo propio
Seré perdonadoâ€Â.
Rafael asàme maldijo:
“Entonces, mientras tus pasos
50 Pisen esta tierra,
Tu y tus hijos
Temeréis el amanecer,
Y los rayos del sol
Os buscarán
55 Para quemaros como el fuego
Dondequiera que os escondáis.
Escóndete ahora del Sol,
Para ponerte su coronaâ€Â.
60 Pero yo encontré
Un lugar secreto,
Profundo en la tierra,
Y me escondàde la luz
Del Sol.
65 Dentro de la tierra
Dormàhasta que la Luz del Mundo
Se escondió tras la montaña
De la Noche.
Cuando me alcé
70 De mi sueño diurno,
Escuché el sonido
De gentiles alas veloces.
Vi las negras alas de Ariel
Cubriéndome alrededor -
75 Ariel, segador,
Angel de la Muerte,
Oscuro Ariel,
Quien mora en las tinieblas.
Ariel rápidamente dijo:
80 “Hijo de Adán, Hijo de Eva,
Dios Todopoderoso
Perdona tus pecados.
¿Aceptarás la redención
Y me dejarás llevarte
85 Hacia tu recompensa,
Nunca más maldito?â€Â
Y dije yo entonces
A Ariel, el de negras alas:
“No por la redención
90 Del Todopoderoso,
Sino por la mÃÂa propia,
Viviré.
Soy lo que soy,
Hice lo que hice,
95 Y esto no cambiaráâ€Â.
Y entonces, mediante Ariel,
Pavoroso Ariel,
Dios Todopoderoso
Me maldijo, diciéndome:
100 “Entonces, mientras camines
Por esta tierra,
Tu y tus hijos
Abrazaréis las Tinieblas,
Beberéis sólo sangre,
105 Comeréis sólo cenizas,
Seréis como fuisteis
En el momento de morir,
Nunca muriendo,
Continuando viviendo.
110 Caminaréis para siempre
En las Tinieblas,
Todo cuanto toquéis
Se desmoronará,
Hasta el último dÃÂaâ€Â.
115 Lancé un grito
Cargado de angustia
Por esta terrible maldición,
Y lloré sobre mÃÂ.
120 Derramé sangre.
Puse las lagrimas
Dentro de un recipiente,
Y las bebÃÂ.
Cuando alcé la vista
125 De mi cuenco de pesar
El arcángel Gabriel,
Gentil Gabriel,
Señor de la Redención,
Se apareció ante mÃÂ.
130 DÃÂjome el arcángel Gabriel:
“Hijo de Adán, Hijo de Eva,
Observa:
La redención del Padre
Es mayor de lo que jamás
135 PodrÃÂas imaginar,
Pues, incluso ahora,
Hay una senda abierta,
El camino de la Redención,
Y llamarás a este camino [Golconda].
140 Habla a tus hijos de él,
Pues por él volverán
A residir en la Luzâ€Â.
Y después de esto,
La oscuridad
145 Se alzó cual un velo,
Y la única luz era
Los ojos de Lilith.
Mirando a mi alrededor
Supe que habÃÂa Despertado.
150 Cuando mis energÃÂas
Por primera vez surgieron
A través de mÃÂ,
Descubràcómo poder
Como el rayo moverme [Celeridad],
155 Cómo coger prestada
La fuerza de la tierra [Potencia],
Cómo ser cual piedra [Fortaleza].
Éstas fueron como respirar
Fue una vez para mÃÂ.
160 Lilith entonces me mostró
Cómo se ocultaba
De los cazadores [Ofuscación],
Cómo exigÃÂa obediencia [Dominación],
Cómo pedÃÂa respeto [Presencia].
165 Entonces, Despertándome
Aún más rápido, encontré
Cómo alterar las formas [Protean],
Cómo dominar animales [Animalismo],
Cómo hacer que los ojos
170 Miren más allá de la vista [Auspex].
Entonces Lilith me ordenó
Que me detuviera,
Pues habÃÂa sobrepasado
Todos mis lÃÂmites,
175 HabÃÂa ido demasiado lejos,
HabÃÂa amenazado
Mi propia esencia.
Utilizó sus poderes
Y me ordenó parar.
180 Debido a su poder,
Yo la obedecÃÂ,
Pero profundo en mÃÂ,
Dentro fue plantada
Una semilla de rebelión.
185 Y cuando me dio la espalda,
Abràmi ser de nuevo,
Lo abràa la Noche,
Y vi en las estrellas
Infinitas posibilidades,
190 Y conocàun camino,
Un camino de poder y Sangre
Para que yo lo siguiera,
Asàpues abràen mÃÂ
Esta Senda Definitiva,
195 Desde donde otros caminos
ProcederÃÂan.
Con este nuevo poder,
Rompàlas cadenas
Que puso en mÃÂ
200 La Señora de Noche.
Dejé la reina Condenada
Ese mismo atardecer,
Ocultándome en sombras,
Huàa las tierras de Nod
205 Y llegué a un lugar
Donde no pudieran encontrarme
Ni siquiera sus demonios.
El cuento de Zillah
Dejadme contaros
El cuento de Zillah,
Primera amante de CaÃÂn,
Primera esposa de CaÃÂn,
5 La más dulce sangre,
La más suave piel,
Los más claros ojos.
Sola entre sus nuevos hijos,
A Ella amó CaÃÂn.
10 Y Ella desconocÃÂa su amor,
Girándole la espalda.
Ni regalos, ni sacrificios,
Ni perfumes, ni plomas,
Ni bellos bailarines,
15 Ni cantantes, ni bueyes,
Ni esculturas, ni bellas ropas,
Nada transformarÃÂa
Su pétreo corazón
En dulces frutos.
20 Y CaÃÂn tiró de su barba,
Y lloró sobre su cabello,
Y erró por la naturaleza,
De noche, pensando en ella.
Quemándose por ella.
25 Y una noche se encontró
A la Bruja, cantándole
A la luna.
CaÃÂn dijo a la Bruja:
“¿Por qué cantas asÃÂ?â€Â
30 Y la Bruja contestó:
“Porque suspiro por aquello
Que no puedo tener...â€Â
Dijo CaÃÂn a la Bruja:
“También yo suspiro.
35 ¿Qué puede uno hacer?â€Â
La Bruja sonrió y dijo:
“Bebe mi sangre esta noche,
CaÃÂn, padre de Vástagos,
Y vuelve mañana,
40 De noche.
Entonces, te mostraré
El saber de la Lunaâ€Â.
CaÃÂn entonces bebió
Del desnudo cuello,
45 Y se fue.
Bajo la siguiente noche,
CaÃÂn encontró a la Bruja
Durmiendo sobre una roca.
“Despiértate, Brujaâ€Â,
50 DÃÂjole CaÃÂn, “He vueltoâ€Â.
La Bruja abrió un ojo
Y dijo: “Estoy soñando
Con tu solución.
Bebe de mi otra vez,
55 Y vuelve mañana, de noche.
Trae un cuenco de cerámica.
Trae un cuchillo afilado.
Tendré entonces tu soluciónâ€Â.
Otra vez más CaÃÂn bebió
60 La sangre de la Bruja,
Quien, inmediatamente,
Cayó en profundo sopor.
Cuando CaÃÂn volvió,
A la siguiente noche,
65 La Bruja lo miró,
Y sonrió. “Felicidades,
Señor de la Bestiaâ€Â,
Dijo entonces la Bruja,
“Tengo el saber que buscas.
70 Toma algo de mi sangre,
En el cuenco que traes,
Mézclalo con estas bayas,
Y con estas yerbas,
Y bébete el elixir.
75 Serás irresistible.
Serás potente.
Serás dominante.
Serás ardiente.
Serás candente.
80 El corazón de Zillah
Se fundirá,
Como la nieve en primaveraâ€Â.
Y CaÃÂn bebió el elixir,
Pues estaba enamorado,
85 De Zillah, la de claros ojos,
Y tanto deseaba su amor.
Y la Bruja se rió,
Se rió alto y claro.
¡Ella lo habÃÂa engañado!
90 ¡Ella lo habÃÂa atrapado!
CaÃÂn estaba furioso,
Más allá de todo lÃÂmite,
QuerÃÂa desgajar a la Bruja,
Recurrió a sus poderes
95 Para obtener toda su fuerza.
La Bruja se rió otra vez,
Y dijo: “No lo hagasâ€Â.
Y CaÃÂn no pudo hacer nada
Que fuera en su contra.
100 La Bruja se rió otra vez,
Y dijo: “ÃÂmameâ€Â.
Y CaÃÂn no pudo hacer nada
Excepto contemplar
Sus ancianos ojos
105 Y desear su curtida piel.
La Bruja se rió y dijo:
“Hazme inmortalâ€Â.
Y CaÃÂn la Abrazó,
Y ella rió de nuevo,
110 Rió con en puro éxtasis
Del Abrazo,
Pues no le dolió.
“Te he hecho poderoso,
CaÃÂn de Enoch, CaÃÂn de Nod,
115 Pero siempre estarás atado
A mÃÂ.
Te he hecho señor de todos,
¡Pero jamás me olvidarás!
Tu sangre, potente como es,
120 Ahora atará a quien la beba,
Al igual que tú hiciste,
Una vez cada noche,
Durante tres noches.
Serás el señor,
125 Serán tus esclavos,
Como tú eres el mÃÂo.
Y aunque Zillah te amará,
Como tú deseaste,
Tu me amarás, para siempre.
130 Ve ahora, y reclama
Tu amada concubina.
Yo te esperaré
En los lugares más oscuros,
Mientras preparo más pócimas
135 Para tu saludâ€Â.
Y asÃÂ, muy deprimido,
CaÃÂn volvió a Enoch,
Y cada noche,
Durante tres noches,
140 Zillah bebió de su Sire,
Aunque no lo supo.
Y, la tercera noche,
CaÃÂn anunció
Que se casarÃÂa con Zillah,
145 Su mas dulce Chiquilla,
Y ella aceptó.
El cuento de la bruja
Durante un año y un dÃÂa
CaÃÂn trabajó al servicio
De una Bruja,
Quien con la sabidurÃÂa
5 De la sangre, lo ató
Más fuerte que a un prisionero.
Lo visitarÃÂa de noche,
ForzarÃÂa a entregarle su sangre
Para sus secretos elixires
10 Y potentes fórmulas.
TomarÃÂa a los hijos
De sus hijos, y jamás
VolverÃÂan a ser vistos.
Pero CaÃÂn era sabio.
15 No volvió a beber su sangre.
Y ella no se lo pidió,
Creyendo que él serÃÂa
Para siempre su Esclavo.
Una noche, en el bosque,
20 CaÃÂn fue a ver a la Bruja,
Le habló de terribles sueños
Que tenÃÂa mientras dormÃÂa.
“Temo por mi vida, Bruja,
Temo la profecÃÂa de Ariel,
25 Y el ansia de mis hijos
Por beber mi sangre.
Enséñame oculto saber
Que me haga poderoso
Entre los mÃÂosâ€Â.
30 Y la Bruja fue a un ciprés
Y arrancó una rama.
Cogió un cuchillo
Y le sacó punta.
“Toma esta madera viviente,
35 Afilada, fuerte,
Y atraviesa el corazón
De tus hijos rebeldes.
Lo dejará inmóvil,
Y so tu voluntad.
40 En lugar de beber
La sangre de tu corazón,
Sentirá todo el peso
De tu justiciaâ€Â.
CaÃÂn dijo: “Gracias, Madreâ€Â.
45 Y, moviéndose veloz,
Tomó la estaca de ciprés,
La alzó y profunda clavó
En el corazón de la Bruja.
Pues CaÃÂn, sabio CaÃÂn,
50 De ella no se alimentó
Durante un año y un dÃÂa;
Y forzó su Voluntad
Mediante sus manos,
Rompió el VÃÂnculo
55 Que ella puso en él,
Y cambió su fortuna.
El cuento de la primera ciudad
En el inicio de todo
Sólo existÃÂa CaÃÂn;
CaÃÂn, quien [sacrificó] a su hermano
Desbordado por el amor.
5 CaÃÂn, quien fue exiliado;
CaÃÂn, quien fue maldito
Con la inmortalidad;
CaÃÂn, quien fue maldito
Con el ansia por la sangre.
10 Es de CaÃÂn de quien venimos,
El Sire de nuestro Sire.
Durante toda una era
Vivió en [la tierra de Nod],
En soledad y sufrimiento
15 Durante un eón estuvo solo,
Pero la memoria cambiante
Ahogó su tristeza.
Y asàregresó
Al mundo de los mortales,
20 Al mundo que su hermano
[Seth, trigénito de Eva,]
Y [los hijos de Seth]
HabÃÂan creado.
Retornó y fue bienvenido,
25 [Pues nadie podÃÂa lastimarle
Debido a la Marca
Que le fue impuesta].
La gente vio su poder,
Y lo adoraron.
30 [Creció en poder,
Y su poder era fuerte,
Sus métodos para hacerse
Respetar y obedecer
Eran grandes].
35 [Y los Hijos de Seth
Lo nombraron] Rey
De su gran Ciudad,
La Primera Ciudad.
Pero CaÃÂn estaba solo
40 En su Poder.
En su interior germinó
La semilla de la soledad,
Y creció una oscura flor.
Vio dentro de su sangre
45 Potencia de fertilidad.
Invocando demonios
Y escuchando con atención
La sabidurÃÂa susurrada,
Aprendió a crear
50 A sus propios hijos.
Llegó a conocer su poder,
Y, al conocerlo,
Decidió Abrazar
Alguien próximo a él.
55 Y Ariel, temible Ariel,
Se mostró a CaÃÂn
Esa misma noche,
Y le dijo:
"CaÃÂn, aunque poderoso
60 Y marcado por Dios,
Sabe esto:
Que todo Chiquillo tuyo
Portará tu maldición,
Que cualquiera de tu Progenie
65 Caminará para siempre
Por la Tierra de Nod,
Temerá llama y sol,
Beberá sólo sangre
Comerá sólo cenizas.
70 Y desde cuando lleven consigo
La celosa semilla
Que su padre puso en ellos,
Conspirarán y lucharán
Entre ellos unos con otros.
75 No condenes aquellos
De entre los nietos de Adán
Que anden en la rectitud.
¡CaÃÂn!
¡Contén tu terrible Abrazo!"
80 Sin embargo, CaÃÂn supo
Qué debÃÂa hacer; y un joven,
Llamado Enosh, el más querido
De la estirpe de Seth, pidió
Ser Hijo del Padre oscuro.
85 Y aunque CaÃÂn era consciente
De las palabras de Ariel,
Tomó a Enosh; lo arropó
En el oscuro Abrazo.
Y asàfue como sucedió
90 Que CaÃÂn engendró a Enoch,
Y haciéndolo llamó Enoch
A la Primera Ciudad.
Y ocurrió que Enoch
Pidió un hermano, una hermana,
95 Y CaÃÂn, Padre indulgente,
Se los dio a Enoch, y sus nombres
Fueron Zillah, cuya sangre
Era la escogida de CaÃÂn,
E Irad, cuya fuerza
100 Sirvió el brazo de CaÃÂn.
Y estos Vástagos de CaÃÂn
Aprendieron cómo crear
Su propia Progenie,
Y Abrazaron, sin pensarlo,
105 A más de la gente de Seth.
Y entonces el sabio CaÃÂn
Dijo a sus descendientes:
"Un final para este crimen.
No deberá haber más".
110 Y, como su palabra
Era la ley,
Su Progenie obedeció.
La ciudad perduró eras,
Y se convirtió en el centro
115 De un poderoso Imperio.
CaÃÂn se relacionó
Con aquellos distintos a él.
Los [hijos de Seth]
Lo conocÃÂan,
120 Y él, a su vez,
ConocÃÂalos a ellos.
Pero el mundo se oscureció.
Los hijos de CaÃÂn
Vagaban acá y acullá,
125 Saciando su perversidad.
Y CaÃÂn ardió de cólera
Cuando sus hijos lucharon.
Descubrió mentiras
Cada vez que se insultaban.
130 Conoció la tristeza
Cuando los vio abusar
[De los hijos de Seth].
CaÃÂn leyó las señales
En el cielo crepuscular,
135 Pero a nadie dijo nada.
Entonces llegó el Diluvio,
Una gran inundación
Que purificó el mundo.
La Ciudad pereció,
140 Con ella los hijos de Seth.
Otra vez, CaÃÂn cayó
En gran melancolÃÂa,
Y huyó a la soledad.
Nos abandonó, a nosotros,
145 A su progenie,
A nuestro propio destino.
Pudimos encontrarlo,
Después de mucho buscar,
Enterrado en la tierra,
150 Pero nos ordenó
Que nos fuéramos, diciendo
Que el Diluvio fue un castigo,
Por haber regresado
Al mundo de los vivos
155 Y por haber quebrantado
La verdadera ley.
Nos pidió que nos fuéramos
Para asàpoder dormir.
Y asàvolvimos solos
160 Para emprender la búsqueda
De los hijos de Noé.
Y a ellos anunciamos
Que éramos los nuevos señores.
Cada uno creó Progenie
165 Para poder ensalzar
La gloria de CaÃÂn,
Per no poseÃÂamos
Ni su sabidurÃÂa
Ni su autocontrol.
170 Se alzó una gran guerra,
Los Antiguos enfrentados
Contra su Progenie,
Tal como dijo Ariel,
Y la Progenie asesinó
175 A sus padres.
Se alzaron empuñando
Fuego y madera,
Espadas y garras
Para destruir aquellos
180 Que los habÃÂan creado.
Los rebeldes edificaron
Una ciudad nueva.
Lejos del caÃÂdo Imperio,
Reunieron los Trece clanes,
185 Dispersados por la Gran Guerra,
Y los llevaron todos juntos.
Llevaron al Clan Monárquico [Ventrue],
Al Clan de la Bestia [Gangrel],
Al Clan de la Luna [Malkavian],
190 Al Clan de los Ocultos [Nosferatu],
Al Clan Vagabundo [Ravnos],
Al Clan de la Rosa [Toreador],
Al Clan de la Noche [Lasombra].
Al Clan de los Escultores [Tzimisce],
195 Al Clan de la Serpiente [Setitas],
Al Clan de la Muerte [Giovanni],
Al Clan de los Sanadores [Salubri],
Al Clan de los Cazadores [Assamitas],
Y al Clan Erudito [Brujah].
200 Construyeron una ciudad
De renombrada belleza,
Y la gente los adoraba,
Como si fueran dioses.
Crearon su propia Progenie,
205 La Cuarta Generación.
Pero temÃÂan la Jyhad,
La ProfecÃÂa de Ariel,
Y a estos nuevos Chiquillos
Les era prohibido engendrar
210 A otros de su raza.
Este poder se guardaron
Los Antiguos para sÃÂ.
Cuando un Chiquillo era creado,
Se lo cazaba hasta matarlo,
215 Y a su sire con él.
Aunque CaÃÂn estaba lejos,
PodÃÂamos percibir
Cómo nos vigilaba,
Y sabÃÂamos que era él
220 Quien marcó las pautas
De nuestros movimientos
Y de nuestros destinos.
Él maldijo a [Malkav]
Cuando difamó su imagen,
225 Y lo condenó a la locura,
Para siempre jamás.
Cuando [Nosferatu] dio
Rienda suelta a sus placeres
Con sus propios Chiquillos,
230 CaÃÂn posó su mano
Sobre [Nosferatu],
Y le dijo que siempre
VestirÃÂa su maldad,
Y quebró su imagen.
235 Nos maldijo a todos,
Por haber matado
La prima parte de sus Hijos,
La Segunda Generación,
Pues los habÃÂamos cazado,
240 Uno a uno, Zillah la Bella,
Irad el Fuerte y Enoch
El Primer Señor.
Los lloramos a todos,
Pues éramos todos iguales,
245 Todos descendientes
De los hijos de CaÃÂn.
Aunque esta ciudad
Era tan grandiosa
Como aquella de CaÃÂn,
250 Esta también envejeció.
Como hace todo ser vivo,
Lentamente empezó a morir.
Los dioses, al principio,
No vieron la verdad,
255 Y cuando se dieron cuenta
Ya era muy tarde.
Pues, como dijo Ariel,
De la semilla del Mal
Floreció una rosa
260 De color rojo sangre,
Y [Troile], El Chiquillo
Del Chiquillo de su Chiquillo
Se alzó, y asesinó
A su Padre, Brujah.
265 Y comió de su carne.
La guerra sacudió
Los cimientos de la ciudad,
Y nada volverÃÂa a ser
Lo que habÃÂa sido.
270 Los Trece vieron su ciudad
Destruida; y, su poder,
Extinto.
Tuvieron que huir,
Su Progenie junto a ellos.
275 Pero muchos murieron,
Pues habÃÂan crecido débiles.
Sin su autoridad,
Todos pudieron crear
Su propia Progenie,
280 Y, muy pronto,
Hubo muchos Vástagos
Que regÃÂan la Tierra.
Pero no podÃÂa durar.
Pasó el tiempo,
285 Y hubo demasiados Vástagos,
Y la guerra estalló
Como antes estallara,
Los Antiguos, ocultos,
HabÃÂan aprendido
290 Lo que era la cautela,
Pero sus Chiquillos
HabÃÂan fundado
Ciudades y Progenies,
Y fueron ahora ellos
295 Los que murieron en batalla.
Fue tan grande la guerra
Que no sobrevivió
Ninguno de esa Generación.
Olas de carne mortal
300 Cruzaron continentes
Para aplastar y quemar
Ciudades de Vástagos.
Los mortales creyeron
Que luchaban sus guerras.
305 Pero fue por nosotros
Que derramaron su sangre.
Cuando acabo la guerra,
Todos los Vástagos
Se escondieron de los otros,
310 Y de los humanos
Que vivÃÂan alrededor.
Escondidos permanecemos hoy,
Pues la Jyhad aún continúa.
Y nadie predecirá
315 Cuándo se alzará CaÃÂn
De su sueño en la tierra,
Y reclamará
La ciudad de Gehenna,
La Última Ciudad,
320 La Ciudad del Juicio.
La Jyhad aún continúa.